La ilusión de la estabilidad de las criptomonedas se rompió en pedazos en mayo, cuando el ‘Proyecto Terra’ cayó en picado y pasó de valer 50 millones de USD a tener un valor casi nulo, en menos de una semana. Lo anterior fue una consecuencia de los criptointercambios entre ‘Terra’ y ‘Luna’ (una moneda alternativa), lo que llevó a un aumento brusco en la oferta. El rápido intercambio entre esas dos monedas inhibió el mecanismo de equilibrio e hizo que ambas cayeran. Las caídas recientes han resaltado la total volatilidad de las criptomonedas, que a veces tienen valores astronómicos y otras se derrumban sin valor.