Por: Fabio Ardila, director de Customer Experience Latam en Keyrus.
La innovación entra en 2026 en una fase de máxima exigencia. La conversación ya no gira en torno a si las organizaciones deben transformarse, sino a qué velocidad, con qué nivel de control y bajo qué liderazgo. CIO, CMO y equipos directivos enfrentan un escenario donde la inteligencia artificial, la automatización y la presión por resultados tangibles obligan a replantear cómo se gobierna la tecnología y cómo se conecta, de forma real, con la estrategia de negocio.
De acuerdo con Gartner, las principales tendencias tecnológicas hacia 2026 no son solo avances técnicos, sino detonadores de decisiones al más alto nivel. La consultora es clara: la IA —desde modelos especializados hasta agentes autónomos y sistemas inteligentes— exige una respuesta coordinada desde la alta dirección, no iniciativas aisladas lideradas únicamente por áreas técnicas.
- La velocidad como nueva moneda competitiva
Uno de los consensos más sólidos entre analistas es que la velocidad se ha convertido en una ventaja competitiva estructural. Gartner señala que la combinación de IA generativa, sistemas multiagente y automatización avanzada está reduciendo de forma drástica los ciclos de decisión y ejecución. El riesgo: esa misma aceleración amplifica errores cuando no existe una gobernanza clara.
Para los CIO, el reto es doble: habilitar velocidad a través de arquitecturas modernas y, al mismo tiempo, garantizar seguridad, explicabilidad y control. Para los CMO, responder a clientes que esperan personalización inmediata y experiencias consistentes en todos los puntos de contacto. Y para los comités directivos, evitar que la innovación avance sin dirección, generando inversiones fragmentadas y bajo retorno estratégico.
- Infraestructura, datos y soberanía: decisiones que ya no son técnicas
Según IDC, el crecimiento del mercado de TI empresarial en América Latina estará impulsado principalmente por la adopción de inteligencia artificial y analítica avanzada. Sin embargo, este crecimiento viene acompañado de una presión creciente sobre la infraestructura, especialmente por el aumento de datos no estructurados y la necesidad de procesarlos cerca de donde se generan.
IDC proyecta que una parte relevante de las cargas de trabajo de IA migrará hacia entornos híbridos y edge, no solo por desempeño, sino por control, costos y regulación. En este contexto, decisiones como dónde procesar los datos, qué capacidades mantener internamente y cómo equilibrar cloud y soberanía tecnológica dejan de ser operativas y se convierten en decisiones estratégicas de alto impacto.
- De la adopción tecnológica al impacto real en el negocio
Uno de los mayores frenos a la innovación sigue siendo la brecha entre adopción y resultados. Muchas organizaciones incorporan tecnología sin redefinir procesos, modelos de decisión ni métricas de éxito. El resultado es una innovación superficial: alto ruido interno y bajo impacto en el negocio.
Gartner refuerza esta idea al señalar que en 2026 el éxito de la IA dependerá menos del tamaño de los modelos y más de su especialización y alineación con procesos concretos. Para los CIO, esto implica priorizar casos de uso con retorno claro. Para los CMO, utilizar la tecnología para rediseñar la relación con el cliente, no solo para optimizar campañas. Para los líderes ejecutivos, exigir que cada iniciativa de innovación esté explícitamente vinculada a valor, eficiencia o diferenciación.
- Gobernanza y confianza: el nuevo activo estratégico
A medida que la IA gana autonomía, la gobernanza se consolida como uno de los grandes retos de la agenda directiva. Gartner advierte que la confianza —en los datos, en los modelos y en las decisiones automatizadas— será un activo estratégico. Sin marcos claros de gobierno, la innovación puede traducirse rápidamente en riesgos reputacionales, regulatorios y legales.
La innovación sostenible exige liderazgo activo, no delegación. La ética, la transparencia y la responsabilidad en el uso de la tecnología no pueden recaer únicamente en TI; deben formar parte de la agenda del CEO y del comité ejecutivo.
- Liderazgo integrado: tecnología, negocio y gobierno
En 2026, innovar será obligatorio. Innovar sin foco será un riesgo aún mayor. Los análisis de Gartner, IDC y otras firmas coinciden en que las organizaciones que lideren serán aquellas capaces de integrar tecnología, negocio y gobierno bajo una visión común. CIO, CMO y equipos directivos están llamados a trabajar de forma más integrada que nunca.
La verdadera ventaja competitiva no estará en adoptar la próxima tendencia, sino en construir organizaciones capaces de aprender, adaptarse y escalar con inteligencia, velocidad y control.






