SONDA, empresa líder en transformación digital en Latinoamérica, está impulsando el modelo AI First: una arquitectura tecnológica que conecta inteligencia artificial, analítica avanzada y
automatización para que la tecnología no solo genere información, sino que también apoye decisiones y habilite nuevas formas de ejecutar procesos.
Durante los últimos años, muchas empresas en América Latina han experimentado con inteligencia artificial a través de pilotos, chatbots o proyectos aislados. Hoy, esa etapa comienza a quedar atrás. Una nueva fase está tomando forma: integrar la inteligencia artificial directamente en la operación diaria de las organizaciones.
En industrias como energía, banca o retail -donde miles de decisiones operativas se toman cada día- la IA ya no se limita a analizar información. Comienza a anticipar eventos, apoyar decisiones críticas e incluso ejecutar acciones dentro de los procesos de negocio, de manera controlada, segura y trazable.
Prensario TI Latin America conversó con Héctor Bravo, director Regional de Tecnologías Disruptivas & AI de SONDA. El vocero explicó que la oferta de la empresa busca trasladar la IA desde pilotos al core de las organizaciones mediante tres pilares: agentes generativos (AgentIA), analítica potenciada con IA (Analytics) y automatización/robots (RobOps) para llevar la lógica digital al mundo físico que será lanzado en este año.
¿Qué es la novedad tiene Sonda?
Héctor Bravo: Estamos bajando un poco más a lo a lo terrenal la inteligencia artificial. Hemos visto que la adopción industrial corporativa en los negocios viene un poquito rezagada y se ha ido quedando en pequeños proyectos en pilotos sin un impacto. Como líderes de tecnología y de transformación digital en la región queremos colocar la IA primero o AI First. Es decir, colocarla en el core de las organizaciones, pensar en proyectos industrializados, que estén muy alineados con la estrategia de cada una de las compañías.
¿Cómo está la situación de la adopción de la inteligencia artificial en las compañías en Latinoamérica?
HB: Chile y Uruguay están avanzando con más energía, buscando salirse de los pilotos e industrializar el uso de inteligencia artificial. Salió en la última encuesta de CEPAL, de uso de inteligencia artificial, estos países están liderando en Latinoamérica la adopción en una lógica con todos los componentes que requieren tanto de lo gubernamental, educacional y talento humano. Ahí es súper importante ver la capacidad de las redes, la fibra y la conectividad de cada país. Eso nos satisface mucho porque estamos liderando también esa adopción en esos territorios.
¿Cómo posibilita AgentIA la integración con plataformas ERP y CRM?
HB: Esto es súper importante, porque con la inteligencia artificial se tienen que poder integrarse los ecosistemas.
En general, lo que se ve en la industria es que tienen un un ecosistema bien amplio de marcas, partners, terceros con los que se trabaja CRM, Data Warehouse, o una infraestructura bien amplia. Por lo tanto, en nuestro rol de integradores, nunca tenemos que olvidar que SONDA es una compañía multimarca e integra todas esas capacidades.
Si fuera el caso de Salesforce, esa aplicación tiene su propia IA embebida como CRM, que es Einstein, que es un aplicativo de chat que está reforzado en seguridad y embebido dentro de Salesforce. Por lo tanto, nosotros en ese ecosistema lo que hacemos es hacerlo brillar. Son muy pocas las marcas que ya no tienen IA. Son mucho más los clientes que no la usan. Y ahí la dinámica de integrar es relevantísima.
Ante mayores niveles de automatización, ¿cuánto hay de humano en los nuevos desarrollos?
HB: En general hay un concepto que comentamos con nuestros clientes, que es el human always. Es realmente difícil desligar la IA del componente humano. Sé que hay mucha gente que está con una dinámica de que la inteligencia se usa en tareas tediosas y repetitivas. La gente es clave para que se pueda automatizar porque dinamiza e innova en esos procesos y hace generar valor a las compañías.
Es muy típico esto de la persona que va a una obra a inspeccionar que algunos indicadores de las mismas máquinas estén en los grados de tolerancia que requiere para producir de manera correcta. Bueno, eso se puede automatizar a través de robots autónomos.
De ahí en más es la capacidad que tiene el humano de ir con su creatividad, mejorando el proceso, decidiendo qué procesos se automatizan. Ahí es donde el humano de alguna manera pasa a ser un supervisor de las máquinas, de los robots y de los agentes para ir mejorando eso porque tengo más espacio para hacer mejora continua del proceso, tomar otro site e ir tomando más capacidades dentro de mi quehacer diario.
¿Cómo analizás el talento en la región?
HB: Hay tres fuentes de gestión del talento. Una es lo que sucede desde el plano gubernamental. En particular, Chile tiene un Ministerio de Ciencias, cosa que no ocurre en todos los países. Eso le pega dos dimensiones que son relevantes para estas tecnologías. La primera es la conectividad, es decir, cuando los países deciden que en todo lugar donde hay un compatriota, ya sea en Colombia, Brasil, Argentina, Uruguay, etcétera, haya una red 5G, eso automáticamente abre un abanico o un ecosistema de innovación de manera automática. Y la segunda, donde pega muy fuerte es todo lo que es malla curricular, colocación de universidades, acercar la instrucción mediante los distintos tipos de escuelas, a los a los ciudadanos.
Hay otra dimensión que tiene que ver con las corporaciones. Esta revolución se logra si las empresas aportan un toolkit de herramientas para que sus trabajadores pueda contar con componentes de capacitación.
La tercera comprende a que nosotros como personas, individuos, tenemos que ser llamados a hacer más, a ser pequeños investigadores, entender cómo esta tecnología me impacta en mi diario vivir. A mí me cuesta pensar que haya gente que no use algún asistente generativo en su teléfono.
¿Qué balance hacen desde SONDA sobre el 2025 y qué proyectan para este año?
HB: El 2025 fue el inicio de un trabajo que nosotros venimos haciendo de ir a estas nuevas tecnologías. Definimos que estas nuevas tecnologías donde, además de la IA está la ciberseguridad, el desarrollo de software, el mundo cloud. Ese año fue el primero de establecer esas grandes definiciones, armar el ecosistema de plan, para poder sacar las credenciales, los certificados que requerimos para armar dicho ecosistema de productos para cada uno de los trece países que operamos en la región. Durante el segundo semestre del año anterior acompañamos a nuestros clientes en la adopción.
Para este año, donde nosotros empujamos fuertemente a la industrialización de la innovación de estas prácticas, tenemos que estar muy encima de nuestros clientes acompañándolos, entendiendo que para ellos es un desafío.
Además, vamos a consolidar la posición de ser el líder de la transformación digital de Latinoamérica, sin duda.
Por lo tanto, ahí hay un desafío grande de hacer que las compañías vivan más el proceso de innovación y se desencapsule. Tenemos un equipo de innovación que hace la innovación. La innovación tiene que ser parte del diario de vivir de cada uno de los colaboradores de una organización. Y por otro lado, que también es cultural, se ha abordado de una manera no correcta la sensación que la inteligencia artificial nos viene a reemplazar a todos, en el fondo.






