La gastronomía aprendió a gestionar mesas, pero todavía enfrenta un desafío mucho más complejo: gestionar clientes. Mientras industrias como el comercio electrónico, el turismo o el entretenimiento incorporaron tecnología para conocer en profundidad a sus consumidores, automatizar procesos y tomar decisiones basadas en datos, gran parte del sector gastronómico continúa administrando uno de sus activos más valiosos, la relación con sus comensales, mediante planillas, cuadernos o información dispersa entre distintos sistemas (o directamente no haciendo nada al respecto).
El impacto va mucho más allá de la operación diaria. Según datos relevados por Woki, apenas uno de cada diez clientes que visita un restaurante por primera vez vuelve en una segunda oportunidad. Sin herramientas para identificar quiénes regresan, quiénes dejaron de hacerlo o qué acciones permiten fidelizarlos, muchos establecimientos continúan concentrando sus esfuerzos en captar nuevos clientes cuando la mayor oportunidad de crecimiento está en lograr que quienes ya los conocieron vuelvan.
Con ese desafío como punto de partida, nació Woki y evolucionó hasta convertirse en el primer sistema de hospitalidad para restaurantes de Latinoamérica: una plataforma integral que acompaña toda la experiencia del cliente antes, durante y después de cada visita, combinando operación, inteligencia artificial, gestión de base de clientes, automatización de marketing y analítica del negocio en un único lugar.
A diferencia de un sistema de reservas tradicional, cuya función termina cuando el cliente confirma una mesa, Woki utiliza la reserva como el punto de partida para construir una relación de largo plazo entre el restaurante y cada comensal. El objetivo no es únicamente administrar la ocupación, sino ayudar a los establecimientos a conocer mejor a sus clientes, ofrecer una atención más personalizada y tomar decisiones basadas en información. ‘Durante mucho tiempo la industria entendió que digitalizar un restaurante era reemplazar el teléfono por una reserva online. Nosotros creemos que la verdadera transformación comienza cuando un restaurante puede conocer a sus clientes, entender mejor su negocio y usar esa información para brindar una mejor hospitalidad’, afirma Nicolás D’Auro, cofundador de Woki.
Desde una única plataforma, los restaurantes pueden centralizar reservas provenientes de distintos canales, construir perfiles completos de cada comensal, registrar preferencias, alergias y hábitos de consumo, gestionar listas de espera y turnos, automatizar campañas de email y WhatsApp, vender experiencias, analizar reseñas y acceder a indicadores clave sobre ocupación, recurrencia, cancelaciones, no-shows y comportamiento de sus clientes.
Actualmente, Woki trabaja con más de 1.500 restaurantes de Argentina y Chile, entre ellos algunos de los principales referentes gastronómicos de la región como Anchoíta, Gardiner, Happening, Mercado de Faena y Trescha, además de más de 50 establecimientos distinguidos por la Guía Michelin y The World’s 50 Best Restaurants. Su propuesta, sin embargo, está pensada para restaurantes de distintos tamaños que buscan profesionalizar su gestión y fortalecer el vínculo con sus clientes.
Inteligencia artificial para una industria profundamente humana
La inteligencia artificial es una pieza central del desarrollo de Woki. Además de la información que el propio comensal aporta al momento de reservar, el equipo del restaurante puede registrar observaciones mediante una nota rápida o incluso un mensaje de voz. La plataforma interpreta automáticamente esos datos, identifica información crítica como alergias o restricciones alimentarias, organiza perfiles, elimina registros duplicados y genera alertas para que esa información vuelva a aparecer cada vez que el cliente regresa.
La inteligencia artificial también analiza miles de reseñas para detectar patrones sobre servicio, gastronomía o ambiente, identifica oportunidades de mejora y permite que los dueños consulten cualquier indicador del negocio mediante asistentes conversacionales.
Además, Woki incorpora herramientas de automatización de marketing capaces de identificar cuándo un cliente frecuente dejó de visitar el restaurante o cuándo alguien realizó una única visita y nunca regresó. A partir de esa información, el sistema permite activar campañas personalizadas sobre la propia base de clientes, medir su impacto en reservas y conocer cuánto ingreso adicional generó cada acción.
En sus primeras implementaciones, algunos restaurantes lograron generar millones de pesos adicionales en facturación únicamente reactivando clientes existentes, sin necesidad de invertir en la adquisición de nuevos comensales. ‘Los restaurantes siempre conocieron a sus clientes. El problema es que ese conocimiento vivía en un cuaderno, en un Excel o en la memoria de quienes trabajaban en el salón. Nuestro objetivo no es pedirles que hagan algo distinto. Todo eso ya lo hacían. Lo que hacemos es ordenar esa información, volverla inteligente y transformarla en mejores decisiones para el negocio y en mejores experiencias para cada comensal’, agrega Rafael Gijón, cofundador de Woki.
Tecnología argentina con potencial regional
Fundada por Nicolás D’Auro y Rafael Gijón, ambos ingenieros nucleares formados en el Instituto Balseiro, junto a Pablo Sahakian, uno de los dueños de Manolo, Woki nació con un fuerte ADN tecnológico que marcó el desarrollo de la compañía desde sus orígenes.
En 2025, la empresa concretó una ronda de inversión de USD 2 millones liderada por Gastón Parisier, fundador de Bigbox, junto a otros referentes de la industria gastronómica. Más que una inversión financiera, desde la compañía destacan que el respaldo provino de empresarios que conocen en profundidad el sector y validaron el potencial de la plataforma para transformar la gestión de los restaurantes.
Con un mercado potencial estimado entre 2.500 y 3.000 restaurantes profesionales en Argentina y una operación en expansión en Chile, Woki busca liderar una nueva etapa en la digitalización de la gastronomía. Así como el comercio electrónico evolucionó desde las tiendas online hacia plataformas integrales de gestión, la compañía apuesta a que la hospitalidad también deje de depender de la intuición y pueda gestionarse con datos, inteligencia artificial y un conocimiento profundo de cada cliente.






